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Opinión

El legado de Trump y su ataque a la democracia

Donald Trump ha atacado a la democracia norteamericana como nunca antes se había visto.

El 6 de Enero del 2021 fue un día de locos en Los Estados Unidos. No importa cuando escuches esto, ese día, la democracia más antigua del continente, la cual hasta ahora había sido un ejemplo para el resto de países del mundo, ha sido vulnerada, violada, asediada, ultrajada, pisoteada, en fin, creo que se entiende, por Donald Trump y sus acólitos.

La casa de la democracia, el Capitolio de Washington DC, fue allanado por fanáticos de Donald Trump. Aunque curiosamente dicen los Trumpistas que fueron miembros de Antifa y Black Live Matters. Los congresistas tuvieron que ser evacuados para ponerse a salvo, incluso el propio vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence. 

Lo que sucedió en el Capitolio el pasado 6 de Enero no ha tenido precedente en la historia de los Estados Unidos, exceptuando la llamada quema de Washington en 1814, cuando producto de la guerra de 1812, los ingleses prendieron fuego al Capitolio de los Estados Unidos, la Mansión del Presidente y otros puntos de referencia locales. Lo que salvó al Capitolio de su destrucción total fue una lluvia torrencial según cuenta la historia.

Pues bien, desde horas tempranas de la mañana del 6 de Enero, Donald Trump se mostraba desesperado en Twitter, atacando a personas, diciendo una y otra vez que las elecciones fueron robadas, que hubo fraude, y todo esto mientras en Georgia los demócratas ganaban los votos necesarios para dominar La Cámara de Representantes, El Senado y con Joe Biden y Kamala Harris, la presidencia de los Estados Unidos.

Trump tenía toda su confianza puesta al parecer en que Mike Pence, su vicepresidente, no certificaría los resultados del colegio electoral que declaraban a Biden ganador de las elecciones presidenciales. Incluso publicó un Tweet donde decía literalmente, que si el vicepresidente estuviera con él, ganarían la Presidencia porque muchos estados querían subsanar el error que cometieron al certificar números incorrectos e incluso fraudulentos en un proceso NO aprobado por sus legislaturas estatales. Todo lo que Mike Pence tenía que hacer era apoyarlo y la Presidencia volvería a ser suya. Terminó diciendo: ¡Hazlo Mike, este es un momento de extrema valentía!

Pero resulta que Mike Pence resultó ser un tipo digno, con valores o por lo menos muy inteligente, porque viendo como el barco se estaba hundiendo, lanzó un comunicado oficial donde reconocía que el voto electoral fue íntegro, que fue el resultado que los americanos querían, aún cuando hay acusaciones de irregularidades y fraude por parte de Trump. Decía que su papel en esta ceremonia no era darle votos a un partido u a otro, que para eso estaba el colegio electoral, su papel era algo más bien simbólico.

Mientras tanto Trump seguía twiteando sobre mantenerse fuertes, seguir unidos, luchar contra el robo de las elecciones. Y no fue hasta más de 2 horas después, que se pronunció pidiendo que las protestas fueran pacíficas. En ningún momento pidió que se retiraran los asaltantes del capitolio.

Lo que para muchos ha sido un intento de golpe de estado, era algo que se venía gestando desde hace tiempo por el mismo Trump, que enviaba mensajes a sus seguidores dándole a entender que el 6 de Enero revertiría el resultado de las elecciones. Y lo que vimos fue a un grupo de personas que como Trump no aceptan la derrota. Una derrota democrática.

Tal parece que olvidan los Trumpistas, que cuando su líder pierde o no está de acuerdo con algo, siempre usa la misma táctica. En 2012, cuando el presidente Barack Obama fue reelegido, Trump dijo que la elección era una “farsa total” y una “parodia”, al tiempo que afirmaba que Estados Unidos “no es una democracia” después de que Obama consiguió su victoria.

Trump incluso escribió en Twitter:

“No podemos permitir que esto suceda. Deberíamos marchar sobre Washington y detener esta farsa. ¡Nuestra nación está totalmente dividida!”

Trump también pidió previamente al pueblo estadounidense, presumiblemente a aquellos que no votaron por Obama, que “lucharan como el infierno y detuvieran esta gran y repugnante injusticia”, porque “el mundo se estaba riendo del pueblo americano”. Justamente lo que está pasando ahora mismo.

En 2016 intentó poner en duda el proceso electoral, cuando se postuló para convertirse en el candidato del Partido Republicano. Trump dijo que no perdió en los caucus de Iowa ante el senador Ted Cruz, sino que Cruz le robó la victoria. 

Y en octubre de 2016, pocas semanas antes de las elecciones generales, Trump quiso poner en duda los resultados al tuitear: “La elección está siendo absolutamente manipulada por los medios deshonestos y distorsionados que presionan a Crooked Hillary, pero también en muchos lugares de votación”, sin proporcionar cualquier evidencia para el reclamo.

Y ahora en 2020 ¡oh casualidad! De nuevo hay fraude, de nuevo le están robando los resultados, de nuevo las elecciones son una farsa. Y yo preguntaba hoy en Twitter: si el sistema actual de votaciones es fraudulento, y Trump lo dijo en 2012, 2016 y ahora en 2020 ¿por qué no hizo nada en 4 años para arreglarlo? 

Quizás porque no le convenía, para usarlo a su favor, porque como bien me respondía un amigo: Lo del sistema de Dominion se sabía desde inicios de este siglo. Las intenciones de Rusia, China e Irán para crear desconfianza en el sistema electoral norteamericano han sido notificadas al presidente por el servicio de inteligencia desde la transición 2016-2017.

O quizás se sintió extremadamente confiado gracias a tantos y tantos seguidores. Que hablando de ellos, se han pasado el día buscando justificaciones, o desviando el tema. Hoy yo mismo tuve un debate con una persona que si está escuchando esto sabrá quién es, que cuando le pregunté si estaba consciente de lo que estaba pasando, me dijo: que solo eran protestas pacíficas. Y cuando le mostré algunos videos del Capitolio me respondió: que eran personas defendiendo a Estados Unidos.

Si atacar El Capitolio entrando a la fuerza, rompiendo cristales de puertas y ventanas, es defender a Estados Unidos, apaga y vámonos. Pero además, ¿defendiendo a Estados Unidos de qué, del supuesto comunismo que traerán los demócratas? ¿La idea entonces de luchar contra el comunismo es dar un golpe de estado y dejar a un dictador? ¿Qué clase de democracia es esa?

Los seguidores de Trump que menos entiendo son los propios cubanos. Salen de Cuba huyendo de una dictadura, de un dictador y no son capaces de ver que el comportamiento de Trump es el mismo de Chavez, Maduro, Fidel Castro, etc.. 

  • Busca enemigos externos, siempre. La culpa nunca es de él, sino de alguien más.
  • Dice que la prensa es el enemigo, y más allá de que puedan existir medios amarillistas o que claramente van en contra de Trump, para eso tiene un equipo de prensa que puede responder cualquier cosa que estos medios digan y que no sea cierta.
  • Destituye de su cargo a cualquiera que no lo apoye.
  • Abusa de su poder
  • Ofende y le pone sobrenombres ofensivos a los que no están de acuerdo con él, así como en Cuba se lo ponen a los que emigraron por no estar de acuerdo con la dictadura

¿Cómo es posible que no vean esto? ¿Acaso los principios pueden ser pisoteados por una falsa promesa de liberar a Cuba y latinoamérica del Comunismo y el Socialismo? Hay que ser muy ingenuo para creer que Trump iba a hacer algo por Cuba. En 4 años no hizo absolutamente nada, excepto lo de sancionar a un banco cubano en Europa, y revertir lo que hizo Obama. ¿Y de qué ha servido? Hoy en Cuba hay más represión y miseria que antes.

Y ojo, que no haga nada por Cuba no está ni bien, ni mal, porque sencillamente ni él, ni Biden, ni Obama, ni el que venga después es presidente de Cuba, sino de Los Estados Unidos. 

Y ya que estamos, para todos esos que dicen que la economía ha estado mejor que nunca, los invito a que busquen los datos de cómo se ha movido la misma después de la crisis que dejó Bush. La economía ya venía en ascenso. Trump simplemente heredó una economía que de todos modos iba a seguir creciendo, aunque claro, no contaba con el Covid.

Y por último, el otro argumento: Trump es pacifista, no han habido guerras en 4 años. Ok, abre el buscador de Internet que más te guste y escribe: Trump Bombs. Verás unos cuantos resultados interesantes, como por ejemplo, que Trump ha bombardeado Yemen más que Obama y Bush juntos, o incluso, que le vendió bombas a Arabia Saudí por un valor de 290 millones de dólares.

Pero nada, cada quién es libre de pensar como quiera. Volvamos al tema que nos ocupa.

Todo lo sucedido dejará un precedente muy triste para la democracia de este país. Posiblemente en las próximas elecciones, si no se hace algo en estos 4 años que vienen, muchas personas ya irán con la idea en la cabeza de que habrá fraude electoral.

Yo he tenido muchos debates, ntercambiando opiniones y siempre digo lo mismo: tu puedes pensar que hubo fraude, pensar es gratis, pero yo soy de los que tiene que ver para creer, y si tu me traes las pruebas oficiales, respaldadas por organismos de justicia, entonces yo seré el primero en decir: es cierto, estas elecciones fueron fraudulentas, mientras tanto, todo queda en la conspiranoia y la fértil mente de algunas personas.

Otro tema de conversación recurrente es la “censura” en redes sociales, en este caso Twitter donde Trump se mantiene más activo. Después de 4 años, fue que Twitter decidió realmente censurar algunos tweets del presidente, según dicen, como resultado de la situación violenta sin precedentes y en curso ocurrida en Washington, D.C., Debido a eso eliminaron tres tweets de @realDonaldTrump que se publicaron el 6 de Enero, por infracciones graves y repetidas de su política de integridad cívica.

Y es que hay que entender 3 cosas con respecto a Twitter: 

  1. Twitter es una compañía privada que no tiene que ajustarse a la primera enmienda y por ende respetar la libertad de palabra y expresión.
  2. Las normas y reglas hay que cumplirlas, ya sea Twitter, Amazon, Apple o Google.
  3. Si a Trump no le gusta esta decisión, que use el dinero que le pagaron sus seguidores para su reelección, que no es poco, y que cree su propia Red social. Al día de hoy es muy fácil usar Mastodon para ello, por ejemplo.

La gente piensa que esos avisos que pone Twitter que dicen: esta afirmación sobre fraude electoral está en disputa, son censura. Y no, no lo son. Son un aviso que te dice: usa tu cerebro, piensa por ti mismo, y busca información sobre lo que esta persona está diciendo que no tiene que ser verdad porque él lo diga, ni hay datos contrastados de que lo que está escribiendo es cierto. No es censura porque lo que está censurado no se ve, y esos mensajes tú los puedes ver.

Twitter tomó cartas en el asunto realmente diciendo que bloquearía la cuenta de Trump durante 12 horas después de la eliminación de esos Tweets que incumplían con las normas y si no se eliminan los Tweets, la cuenta permanecerá bloqueada. Es más, advirtieron que las futuras violaciones de las Reglas de Twitter, incluidas las políticas de Integridad Cívica o Amenazas Violentas, resultarán en la suspensión permanente de la cuenta de Trump.

Otras redes sociales como Facebook o Twitch, suspendieron de forma indefinida la cuenta de Trump. ¿Censura? Si ¿Necesaria? Creo yo que también. Ha sido demasiado el mensaje de odio y división que hemos estado aguantando por 4 años.

Otra de las cosas de las que se vienen quejando los simpatizantes de Trump que hacen contenido en redes sociales o Youtube. Según ellos estas redes son de izquierda porque censuran sus contenidos, pero ninguno de ellos se da cuenta que:

  • O están violando las normas
  • O están ofreciendo información sin contrastar

Por lo tanto, como diría cierto personaje cubano: hay que joderse!

Se está hablando de hacer uso de la vigésimoquinta enmienda de la constitución, que de forma resumida permite quitar a Trump de su cargo. Otros proponen, ahora sí, un impeachment para sacar cuanto antes a Trump del poder por miedo a lo que pueda hacer en las próximas 2 semanas. Y un día después de todo eso Trump, cambiando completamente el tono, en un video aceptó su derrota y prometió una transición tranquila para el nuevo gobierno, eso sí, sin felicitar a Biden.

Y es que en mi opinión muy particular, el temor de Trump no es perder el poder de la presidencia en sí, porque eventualmente si hubiese salido electo lo perdería en 4 años, sino los beneficios que ser presidente conlleva, como por ejemplo, tener inmunidad frente a demandas o acusaciones. 

Ahora Trump quedará desprotegido y tendrá que responder a cuanto proceso judicial o de investigación tenga abierto, ya sea por evasión de impuestos, demandas de acoso sexual, o incluso, todas esas personas a las que ha ofendido u atacado sin pruebas ni razones, que podrían ahora si quisieran, demandarlo por difamación.

Pero todo esto no es más que mi opinión y ya se verá que va a pasar. Y no querido Trumpista, por más que te empeñes en pensarlo te lo repito, no soy comunista, ni soy de izquierdas o de derechas, solo soy un tipo que fue educado con cierto valores que Trump no parece tener. 

Y es paradójico, porque Trump sería la típica persona que me caería bien por decir las cosas como las piensa, sin embargo, hay formas de decir esas cosas, y más cuando eres la persona más poderosa del mundo.

En fin. Si algo me queda claro es que la imagen que ha dejado Trump, y lo que es peor, la que ha dejado para Los Estados Unidos a nivel internacional, no será algo que se olvidará fácilmente. Y si no estás de acuerdo conmigo, ya sabes donde dejarme tu opinión. Bienvenido o bienvenida al debate.

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